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En el siglo XVII se realizaron numerosas fundaciones cofrades en Málaga. Durante el
primer tercio se fundaron dos hermandades: la de la Pura y Limpia Concepción en el convento de
San Luis el Real (anterior a 1.620) y la del Santo Cristo de Cabrillas en el de Santo Domingo.
Al mismo tiempo se crean otras hermandades filiales. Asociadas a la hermandad de la
Pura y Limpia Concepción se constituyen dos: la del Santo Cristo de la Humildad y Paciencia en
1.634 y en 1.636 la del Santo Cristo con la Cruz Acuesta.
Como consta en los antiguos estatutos de la Hermandad del Santo Cristo de la Humildad y
Paciencia está se funda con sólo 72 hermanos y procesionaba a su sagrado titular el miércoles
santo junto a la Concepción Dolorosa.
Tras la exclaustración y desamortización de 1.835 la imagen del Santo Cristo de la
Humildad y Paciencia se traslada al templo de San Agustín donde desaparece en los trágicos
sucesos del 12 de mayo de 1.931.
Sus penitentes vestían túnicas y capirote de color crudo y sé procesionaba en sencillas
andas de carrete. En sus reglas o estatutos se hace referencia a una leyenda en torno al cristo y su
procedencia divina:
"... no se sabe ni las hay de quien lo hizo, solo sí que se ejecutó en una de las dos casas de lacalle Santa María que esta ciudad incluyó dentro del Convento de los Agustinos de ella de
donde parece vinieron dos hombres de ejercicio de escultores, según dijeron aunque sin ser
conocidos, pretendiendo los hermanos mayores de aquel tiempo hace un Ecce Homo, se
ausentaron dejando hecha la imagen sin ser vistos ni llevar el importe de su trabajo en que
este se había ajustado..."
"... hechos por dos personas naturales de Granada que habían venido sólo con el fin de
comprar la imagen, ofreciendo cantidades considerables de maravedíes y hacer otra la que
quieren, cayeron enfermos los dichos hermanos que lo eran mayores entonces de esta
hermandad y siguiendo sus accidentes murieron ambos los quince y veinte días de su caída
sin que hubiese llegado a efecto la venta de dicha imagen..."
En el año 1.987 se comienza un proceso de reorganización de la Hermandad del Santo
Cristo de la Humildad y Paciencia, por un grupo de jóvenes encabezado por Juan Manuel Sánchez
Quiñones.
En este primer intento de reorganización, se incorpora la advocación de María Santísima
de Dolores y Esperanza, acudiendo a las Hermanas Carmelitas del convento de San José, situado
en calle Don Rodrigo, las cuales cedieron la primera imagen de dolorosa procesionada por esta
hermandad. Esta imagen data del siglo XVII, era de barro cocido y media unos 60 cm.
A partir de este momento, empieza la vinculación con la Orden Carmelita, siendo este
convento lugar de asidua visita por todos aquellos que colaboran en el intento de reorganización.
Esta imagen se sustituye por otra obra de Eduardo Siles, que fue bendecida en la sacristía
de la Iglesia de los Santos Mártires por Don Emilio Fortea Martínez, el 25 de febrero de 1.990.
Fue coronada litúrgicamente por el entonces párroco del Sagrario de la S.I.C.B. el 15 de
Septiembre de 1.991 en la abadía de Santa Ana del Cister, actuando de madrinas la comunidad
religiosa.
En el año 1.993, se sustituye por otra imagen de tamaño natural y de autor desconocido,
procedente del convento de San Carlos de las Hermanas Filipenses. Se encontró sede en la
parroquia de San José Obrero siendo procesionada en los años 1.994 y 1.995. En Febrero de
1.996 la imagen desaparece como consecuencia de un acto vandálico.
Por este motivo, se solicita a la familia Ravina-Albarracín Ramírez la cesión de una
dolorosa del siglo XVIII existente en su domicilio, a cuya petición la familia accede cediéndola
solamente para actos de culto, volviendo la imagen al domicilio de dicha familia a la finalización de
los mismos.
Tras la procesión de 1.998 (que se realizaba por las calles del centro de la ciudad de
Málaga) cambió la junta de gobierno, pasando a tomar el mando D. Rafael González Díaz,
tomando nuevo rumbo y nuevas metas.
En marzo de 1.999, la Hermandad toma como sede canónica definitivamente, la parroquia
de San Vicente de Paúl, en el barrio de la Cruz del Humilladero.
Para este tiempo, la familia Ravina-Albarracín Ramírez cede a perpetuidad la imagen de la
dolorosa a la Hermandad siendo coronada litúrgicamente el 6 de marzo de 1.999.
El 27 de este mismo mes, hace su primera salida procesional por las calles de su barrio
siendo acompañada durante todo el recorrido por multitud de hermanos, sorprendiendo la buena
acogida y afluencia de la gente.
Esta primera salida procesional llega a ser posible gracias al esfuerzo que todo el barrio
puso para procesionar su imagen.
En el año 2.000, la Hermandad se afianza en el barrio llegando a alcanzar la cifra de 600
hermanos. En este año la Hermandad estrena las túnicas de Nazareno de la sección de la Virgen
siendo estas, representativas del hábito Carmelita, túnica y estola en tergal marrón, capirote en
tergal beige y cíngulo beige.
En años sucesivos, hemos logrado que el número de hermanos que nos ofrezcan su
colaboración sea cada vez mayor pudiendo así conseguir nuevas metas como la tan esperada por
todos, el ver a Nuestra Señora bajo palio mecerse por las calles de Málaga.
En este año 2.004, concretamente en el 18 de Junio, el Sr. Obispo de la Diócesis de
Málaga aprobó la erección canónica de Nuestra hermandad bajo el titulo de "Venerable
Hermandad del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Mª Stma de Dolores y
Esperanza".
La concesión de este Titulo nunca hubiera sido posible sin el apoyo de todos los hermanos,
sin la confianza depositada en nosotros por parte de Nuestro Párroco D Antonio Ariza Hurtado y de
todo el Consejo Pastoral y por supuesto de todas aquellas personas que gracias a su ayuda hemos
conseguido este reconocimiento al esfuerzo, seriedad y trabajo de todos estos años.
Después de mucho trabajo y mucha ilusión, por fin llegó la hora de poder traer a nuestro barrio la
imagen del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia. Para este momento tan especial se ha
procurado hacerlo todo con mimo y a conciencia.
Decir que todo fue un éxito y tanto la ceremonia de Bendición en la Iglesia vecina de la Asunción,
como la procesión de traslado hasta nuestra Parroquia. En todo momento ha estado arropado por
cientos de hermanos no han querido perderse este momento, único e irrepetible de esta Humilde
Hermandad.
Para que esto fuera un éxito tuvimos la ayuda desinteresada de numerosas personas e
Instituciones que a la llamada nuestra no dudaron en ponerse en nuestras manos.
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